miércoles, 20 de septiembre de 2017








Oigo esta voz, no quiero usarla más
cuando te hablo.
Tengo los pies mojados
y el cuerpo no responde
si le ordeno calmarse.
Tiemblo de frío.
Dejé marcas de agua en las baldosas
que van
del patio a la cocina.
Fui y abrí la heladera.
Sentí la claridad con que el cuerpo recorre
la visión de la muerte.
Cerré los ojos y pronuncié tu nombre.
Me oí la misma voz. El mismo aullido.
Quisiera detonarla con el dolor adentro.
Que una corriente eléctrica la acabe.
Que la voz salga limpia, distanciada.
Y no sepas quién soy
ni qué te estoy diciendo.


martes, 19 de septiembre de 2017


Llega esta época del año y amo abrir la ventana bien temprano y dejar que el aire que entra me haga sentir un poco de frío.

lunes, 18 de septiembre de 2017


Soy solitaria, sí, pero desde hace más de 2 años tengo una discapacidad física permanente como secuela de la cirugía que me salvó la vida. Viajo con dolor si el viaje es largo. Gabo me lleva en auto cada vez que puede, pero no siempre puede. Digo esto para que sepan que me honra cada invitación que recibo para leer en ciclos, participar en festivales, eventos, y agradezco de corazón a cada uno que arbitra los medios para que yo pueda asistir. Puedo cumplir con pocos. Y acá no tiene mucho que ver mi carácter solitario. Llevo conmigo un cuerpo indómito.



domingo, 17 de septiembre de 2017

Pie firme sobre cálido cielo


Comparto "Pie firme sobro cálido cielo", esta belleza de libro de los chicos y chicas de Poesía en la escuela, publicado en 2016,  y comparto también mi alegría de que hayan trabajado en el capítulo titulado El amor (pág. 153 y sgtes.), variaciones sobre poemas de mi libro El otro lado de la noche.


https://issuu.com/regalepoesia/docs/pie-firme-sobre-c__lido-cielo-web__



viernes, 15 de septiembre de 2017


Sé que estamos en septiembre porque me despiertan los pájaros que cantan, sobre las ramas desnudas todavía, de los fresnos que están cerca de mi cama.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Era una rama desde hace 3 años. Sigue siendo una rama. Dice que está viva.




La semana que viene








martes, 12 de septiembre de 2017


¿Estábamos perdidos?
Yo no escuchaba otra voz que las semillas
(llevaba pimienta rosa en una mano.
 Acordate: junto a la casa del verano
había un aguaribay).
Cuando salimos pensé que íbamos juntos.
¿En qué lugar dejamos de mirarnos?
Tenemos la piel frágil,
¿cierto?
¿cómo se me ocurrió juntar pimienta
y traerla conmigo por si acaso?
Ahora no sé soltarla.
Tengo la mano en carne viva,
rosa.
Quiero un poco de frío.
Alguien me habló del hada de la nieve.
Debo llegar a verla cuanto antes.
No sé soltar las semillas de pimienta
que traje de la casa del verano.
Tampoco supe gritar la furia de la muerte,
ni bailar de felicidad una gran noche,
ni abandonar el hambre de los perros.
¿Dónde estamos?
¿Me oís?
¿De quién es esta voz con que nos llamo?
Veo una sola sombra.


lunes, 11 de septiembre de 2017


Teníamos 17 años y faltaban 3 meses para terminar la secundaria. Todas estábamos enamoradas de alguien y sabíamos que cuando se terminara el colegio perdíamos la posibilidad de compartir las tardes con ellos. "Es muy poco el tiempo/que nos queda juntos./Tengo ochenta días/para enamorarte", decía el poema que escribí y que hace 30 años se volvió canción gracias a Juanjo Castro y a Martín Menéndez. Éramos mil en el colegio y una sola voz junto a la guitarra. Fue una de las experiencias más movilizantes de mi vida. Yo creía que esa canción se había olvidado. Ayer lo oímos a Martín cantar "80 días", en vivo. No entiendo cómo recordó la música, de dónde rescató la letra. Lo único que me queda para decir es viva la escuela pública que además de los contenidos pedagógicos nos dio la memoria colectiva de una adolescencia compartida.



Hablo de las voces que entran al mar y no pueden volver, las voces nacidas en las casas de los ahogados, entre peces brillantes, algas , rocas, sedimentos de la belleza del mundo.

domingo, 10 de septiembre de 2017


Llueve a cántaros. No importa, hoy los vecinos llegan desde todos lados para leernos poesía, cantar, exponer fotografía. Vení, que tu paraguas sea la prueba de tu coraje.





sábado, 9 de septiembre de 2017

Trabajo intenso en el taller de poesía










Fotografías by Paula Novoa



Hoy, 16 en punto, en la librería más soleada del conurbano



jueves, 7 de septiembre de 2017


Me cuesta mucho salir de casa. Prácticamente salgo sólo cuando tengo que hacer algo relacionado con la poesía.
Mañana muy temprano viajaré hasta capital federal, para leer en el Liceo 1, en el marco del Festival de Poesía en la escuela.
El sábado estaré dando taller de poesía en Saint Exupéry, la librería más linda del conurbano.
El domingo hacemos el ciclo de poesía en Bella Vista.
Si no fuera por la poesía no saldría de Muñiz.






miércoles, 6 de septiembre de 2017


Vivir a media cuadra del tren enseña que el temblor es cosa de llegadas y de partidas.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Estos gestos



Me pregunto

Donde está el que escribió
un epílogo para Juan Carlos
y su arbolito
el mismo que prologó
las sandalias de Yolanda
el que se conmovió
comentando la poesía
de Valeria en una contratapa
y saludó con laureles honoríficos
ese cauquil de Sergio.
Y aquel otro que tembló
ante unos ojos negros
vislumbrados en un tango.
O el que celebró un pubis
de ocasión efímera
en pasionales arrebatos.
Y el que en este tiempo
le canta a una mujer
que le salvó la vida
con forma de cisne
y dones incontables.
Tal vez lo vuelva a ver
en nuevas aventuras
del espíritu y la materia
inagotable de los sueños.
Aquí lo espero.

Raúl Artola

domingo, 3 de septiembre de 2017



Anoche soñé que te decía:
-Tu abuela quiere verte.
Es necesario que sigas los puntos luminosos,
hay un volcán pasando el pueblo,
te guiará la música.

-Cuando estés llegando- te decía-
se llenarán de arcilla tus zapatos,
y por las estrellas reconocerás la tierra.
Su casa es de memoria,
huele a romero desde todos los puntos cardinales.

Soñé que te decía:
-Tu abuela no habla con nadie.
Sin embargo, 
ella danzó sobre la angustia
y rezó alrededor del fuego
frente a un altar de flores y ceniza.
Así sobrevivimos.

-Ahora- te decía-
es preciso abrazar a los que sufren.

He soñado un pedido.
Tu abuela te besará la frente.




sábado, 2 de septiembre de 2017

IX FESTIVAL DE POESÍA EN LA ESCUELA





El viernes 8 estaré leyendo en el Liceo 1 (CABA) junto a Marisa Negri y Javier Galarza, coordinados por Noemí Fiumara.
Aquí, el cronograma de todas las actividades del IX Festival de poesía en la escuela:

Gracias, Team Poetero de Venezuela




Lennon, finales del invierno




Cada vez que la temperatura llega a veinte grados a finales del invierno, siento ganas de ponerme flores en el pelo, como si respondiera a un antiguo ritual de celebración que nadie me contó.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Diario La Nación de hoy












Fotografía: Karina Giglio


El Ciclo de poesía en Bella Vista, en el diario La Nación de hoy


Todavía no fui a comprar el diario pero aquí estamos, en el circuito de ciclos de poesía que destaca el diario La Nación de hoy. Bravo por el Ciclo de poesía en Bella Vista!!!!


http://www.lanacion.com.ar/2058587-poetas-mirando-al-norte-un-circuito-que-une-referentes-y-emergentes


Muchas gracias, Daniel, por la nota!


miércoles, 30 de agosto de 2017

Felicidad

Caligramas y Triza (Ed. Detodoslosmares),  cuarto año, E.E.S. N°4 de José C. Paz, provincia de Buenos Aires. 

Muchas gracias, Maru, por llevar Triza a la Media 4!!!!









martes, 29 de agosto de 2017


Parte de uno de los poemas de Triza, trabajado por Bardo Collage









lunes, 28 de agosto de 2017

Entrar en la belleza

Poema de Valeria Cervero:


Alguna vez saldremos de aquí,
de esta parte del mundo sin palabras,
de lo que roza la espalda y aún se esconde.
¿Pero qué haríamos sin nuestros muertos?
¿Qué podríamos sin ellos,
con lo mucho o poco que nos queda?
Ni la mudez ni la presencia anuncian nada,
solo son atajos frente al día.
Una excusa para evitar aguas que desbordan,
un respiro antes de la tormenta.
¿Porque "qué espíritu protege lo que cae" *
ante la insistencia de lo que vendrá?



*Verso de Valeria Pariso
Muchas gracias, Griselda!


http://griseldagarcia.blogspot.com.ar/2017/08/valeria-pariso-triza.html



Noelia Palma


                                                                                                                        a Valeria Pariso


Ahora estamos para siempre vivas.
Cuando éramos hermanas nos prestábamos los zapatos
y llorábamos en la foto del padre
después de la cena cuando mamá
ya dormía.
Supongo también que vivíamos
en el campo. Las afueras
de algún país que ahora es demasiado lejos
las vacas y caballos alrededor del sol
a las 5 de la mañana.
Seguro eras vos quien criaba pollitos
pero no lo volverías a hacer
porque ahora sabés que terminan
gordos en la parrilla con papas.
¿Y antes? Digo, antes de la vida anterior
y la anterior a esa. ¿Habremos
sido perros callejeros?
¿Habremos mordido los tobillos
de quien apenas tiraba un hueso?
¿Habremos vivido en China, en Nueva York, en España?
¿Qué formas de la vejez tuvimos?
¿Qué libro maravilloso nos dio una pasión?
¿O estuviste conmigo mientras me encerraban en el calabozo porque quería escribir
y las mujeres solamente
se dedicaban a amar?
¿Te ayudé a parir en medio del dolor
gritando y sonriendo?
Todo lo que sé es que ahora
estamos para siempre vivas.
La reencarnación tiene estas cosas.
Algunos libros, animales de campo,
calabozos, heridas,
siglo XVIII y sus vestidos con enaguas.
Algún amor prohibido
o el dolor de no saber amar lo suficiente.
Supongo que la vida hace estos enredos.
Y como ahora
siempre nos unirá el misterio.

Noelia Palma

viernes, 25 de agosto de 2017


Mi más querido:
corrí sobre una superficie helada.
Tengo el vestido roto, si me vieras.
Hay marcas de mis  manos
sobre todas las puertas.
Ya no recuerdo los nombres ni los números.
Ni cómo te llamabas, ni cómo me decías.
Sobrevivo como algo interminable.
Tengo una paz fundada en la certeza
de que es imposible que me encuentres
y me veas en estas condiciones.
Mi más querido,
mi ofrenda es lo que queda en tu memoria.
Ahora ya no sé volver a casa.



miércoles, 23 de agosto de 2017

Del blog Los ángeles ahogados



Corté uno de tus libros, madre
Rompí tu mantel floreado
Manché tu almohadón favorito
Quemé las cortinas del living
Y es que todavía no notás, madre
Mi ausencia

Milagros Losa (17 añitos)





martes, 22 de agosto de 2017


Los bienes que nos quedaron son musicales: un tambor, un canto en forma de cruz, un silencio tensado con cuerdas de la noche.

lunes, 21 de agosto de 2017

"lanzaba un canto de desafío" 
Juan Rulfo



Entonces no faltaron, no faltaban
las cantadoras
trayendo en su música los nombres
de los que habían vivido con coraje.

Cantaban y bailaban en las calles.

Aparecieron por primera vez
un día
entre las cuatro y las cinco de la tarde:

-Cantamos por María, hija de Antonia,
que mira lo ausente ante el espejo,
cantamos por Anselmo, el funebrero,
que les quita las penas a los muertos
y les convida whisky y les da pan,
cantamos por Juan, el niño quieto
que conoce el nombre de las aves
y los escribe en un idioma
que no sabe que se llama sefardí.

Aparecieron y cantaron.
Cantaban.

Cantaban tan fuerte que su canto
se mezclaba con el canto de los gallos.

Los gallos aprendieron el coraje
y más tarde aprendieron los perros.
El ladrido de los perros copió a las cantadoras

No hubo forma de callarlos.
Y nunca pronunciaron nuestros nombres.


domingo, 20 de agosto de 2017


Los buenos poemas nunca son inocentes, saben lo que dicen y sobre todo saben lo que callan.



sábado, 19 de agosto de 2017

Recibir regalos así un sábado a la mañana


AMOR DE 510 AC
… buscando el equilibrio
sagrado de las cosas...

Valeria Pariso


qué otra cosa sino la sonrisa de dos milenios
y medio en ella/ las complacencias protectoras
de él/ por responderle a valeria

         porque labraron maderos de eneas
-aquel respetuoso del patrocinio subido en andas-
ellos: amantes de cerveteri/ sobre un sarcófago
de terracota –previo 510- en louvre lens

anticiparon su fin/ hicieron de él su mejor momento
al legar sonrisas/ confianza en entregas porvenir
         son principados las paces de contemplación

ellos pusieron sus ojos sobre el nicho antes de ocuparlo
hicieron del respeto poesía/ sacral equilibrio/ amor




© Carlos Enrique Cartolano. Abarrotes –de forma-, 2017

Anoche, "Poesía en la terraza", en el Centro de la Memoria Haroldo Conti (ex Esma)



Daniel Freidemberg

Emiliano Bustos, hijo del poeta  Miguel Ángel Bustos

Diego Roel


José Antonio Cedrón




viernes, 18 de agosto de 2017


Veo las señales perdidas, la belleza cósmica que produce una palabra o un silencio.  En un tiempo, yo fui la guiada, la que canté y bailé entre las gasas blancas. ¿Cuánto falta para dejar de ver?



jueves, 17 de agosto de 2017


Alguna vez nos sentaremos a descansar,  dijiste.
Hace siglos abrimos las cartas,
las leímos
y por no aceptar el idioma que nos pertenecía
saltamos sobre la tabla que pasaba río abajo.
Dormimos parados en el frío.
Comimos lo que había:
una perla oscura, camalotes,
peces  con espinas de acero.
Fumamos en una sola pipa               
el tabaco que quedaba.
Tragamos agua sucia.
Nos mantuvimos de pie, buscando el equilibrio
sagrado de las cosas.
Y cantamos para olvidarnos las palabras
que nos habían cruzado los ojos, la garganta.
Hace siglos, un día, entendimos que los nombres
que leímos eran nuestros,
que la casa que leímos era nuestra,
que los hijos que leímos eran nuestros.
El miedo nos volvió desconocidos
y el tiempo nos endureció los cuerpos.
Querido mío, querido mío.
Alguna vez nos sentaremos a descansar, dijiste.




miércoles, 16 de agosto de 2017

Regalito




Lugar: Librería Saint Exupery, Bella Vista
Fotografía: Sergio Cavazza







lunes, 14 de agosto de 2017

Nos vemos el viernes



Emiliano Bustos
José Antonio Cedrón
Daniel Freidemberg
Diego Roel
Valeria Pariso


Este viernes, 19 horas (Ex Esma- Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti)



domingo, 13 de agosto de 2017


Cantábamos para dejar de asustarnos porque sabíamos que después de nosotros no venía nada.





sábado, 12 de agosto de 2017

Emoción



Hoy, de 16 a 17.30 horas, iniciaremos el taller de poesía cuatrimestral en la librería más linda del conurbano. Bienvenidos los nuevos integrantes. Bienvenidos los que siempre vienen. Que la poesía nos acompañe toda la vida.






Hace varios días, con mi hija, volvimos a intentar una dieta vegetariana. A ella le gustan casi todas las frutas, salvo las manzanas. 

-Manzanas, no, mami- dijo ayer cuando me vio ir hacia la verdulería.

Yo, parada frente a un cajón de manzanas verdes, sonreí pensando que si fuésemos dos niñas haciendo magia y de pronto, por cielo apareciera un árbol repleto de manzanas, mi hija amaría las manzanas para siempre.





viernes, 11 de agosto de 2017


Veo la puerta abierta.
Las lavandas deben estar en flor por estos días.
Yo caminé descalza sobre la muerte.
Bailé y canté para invocar al fuego,
hasta verme los pies violetas en el frío.
No me fue dada la canción protectora.
No supe más.
Ay, mundo,
yo,  tu extranjera,
te hacía señas blancas sobre la nieve.





jueves, 10 de agosto de 2017


Nada.
No puedo nada.
Mi sombra tiene el peso de mi cuerpo muerto.
He visto y he atendido las señales malditas:
todo lo que pudimos,
todo lo que no pudimos.
¿Quién mueve ahora
mi mano abandonada?




lunes, 7 de agosto de 2017

Equipo



Ayer, nosotros, nuestro equipo de trabajo del ciclo de poesía en Bella Vista. Una edición dedicada a los niños, inolvidable.


domingo, 6 de agosto de 2017


Descubrir que todo había sido probado antes, con más o menos suerte, que nada me pertenecía de manera única e irrepetible. Que todo seguía igual, como si mis manos no hubieran existido, o no se hubieran invisibilizado en el aire, dejando polvo de piedra sobre las piedras. Sobre todas las piedras del mundo.





sábado, 5 de agosto de 2017

domingo, 30 de julio de 2017


Dicen que sobre los vidrios negros
escribía:
“concédeme un caballo,
tengo los pies pequeños
y llegará la muerte antes que yo”.

Dicen que al despertar, bajaba de su cama,
y arrastraba su cabello por la casa
hasta llegar al jardín.

Que se  hacía una trenza con la hiedra
más dura y las flores caídas, dicen.

Que el día era de sol y ruido.
Que cantaba como si no importara.
Que no se miraba los pies para no acordarse.
Que reía.

Y que  cada noche,
antes de dormir,  escribía:
“concédeme un caballo,
concédeme un caballo,
concédeme un caballo”
sobre los vidrios negros.







sábado, 29 de julio de 2017

Gracias, maestros







Hoy al mediodía, Marta Argerich y Daniel Barenboim dieron un concierto gratuito, a cielo abierto, en la plaza que está junto al Teatro Colón.
Nos hicieron temblar de belleza.
Inolvidable.











La Biblioteca de Marcelo Leites y esta selección de poemas de Triza. 

Gracias totales.


https://ustedleepoesia2.blogspot.com.ar/2017/07/triza.html



El 18 de agosto, en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, leo en esta mesa fabulosa



Los espero.

https://www.facebook.com/events/151755548709955/


viernes, 28 de julio de 2017

Carola


Hace 6 años, un 28 de julio, moría mi hermana. La ceremonia de su entierro fue surrealista. Un cura que no era cura ofició la misa en un cementerio privado del conurbano perdido en el medio de la nada. Mirá que venir a parar a un lugar así, sentía que mi  hermana decía desde lejos.  Me acuerdo que fui vestida casi de verano, porque no sentía ni frío ni calor. Luego supe que hacía un frío terrible. Todo el tiempo pensaba que si mi hermana podía ver la escena de su entierro estaría riéndose diciéndonos:  "che, menos mal que me habían jurado que no me iba a morir".  Eso no podía ser real. Carola tenía un humor increíble y decía que lo que más la divertía era hacerme reír. 
Su vida me llenó de alegría. Su muerte me dio un coraje que no es de este mundo.




lunes, 24 de julio de 2017


Habíamos pisado los tallos para no ver las flores.
Colgamos  de los árboles
cintas blancas
para que los pájaros
no bajaran a cantar.
Aprendimos la plegaria
y para que no se cumpla,
no la rezamos.
Dejamos de cruzar las manos
y de poner ofrendas ante nuestros muertos,
para no pedir ayuda.

Debió habérsenos concedido el olvido,  o el pánico. 

No esta piedra, esta alegría.



domingo, 23 de julio de 2017



Un lugar donde conviven un piano y un balde de plástico celeste. Un techo que es mitad cubierto, mitad cielo. Asientos que son cajones de manzanas forrados con aguayos. Mesas que son carretes de madera que alguna vez sirvieron para otra cosa. Bols de cocina que ofician de maceta donde crecen los cactus. 
Casi una escena surrealista. 
Así es un taller de poesía en la librería más linda del conurbano.


martes, 18 de julio de 2017

Los preferidos


Los preferidos del taller (se incentiva su asistencia):
-Los que tienen miedo.
-Los que cuando se levantan de noche van hacia la heladera buscando eso que nunca encontrarán.
-Los que no saben qué animal es la poesía.
-Los que llevan una bicicleta en el bolsillo por si se cansan de caminar.
-Los desprotegidos de sol y de sombra.
-Los que se ríen de sí mismos.
-Los que guardan semillas de calabaza y no saben para qué.
-Los que siempre tienen hambre. O sed.
-Los que intuyen que las palabras esconden otra cosa.
-Los que entienden lo que dicen los perros.




Bók og Kaffi: Piñero 975, Bella Vista, Provincia de Buenos Aires.

Parecía un sueño: yo reconocí a Viviana que estaba sentada frente a la mesa larga, hecha con caballetes y tablones de madera.  La llamé. Ella se paró y su vestido transparente, como de agua, se estiró brillando al sol.   Debajo se veían los volados de su ropa interior que eran  grandes y blancos.  El resto de la gente siguió comiendo  y hablando. Me saludó,  y con la mano señaló que había mucha gente y que no podía salir de ahí. Hice un gesto como para que ella supiese que no era necesario venir.  Viviana acomodó la catarata de su vestido,  volvió a sentarse,  y yo seguí comiendo, con mi traje negro,  en la mesa que estaba a trescientos ochenta kilómetros de ella.




lunes, 10 de julio de 2017

Taller abierto


UNA APROXIMACIÓN A LA ESCRITURA Y LECTURA DE POESÍA


Leer antes de venir:
* Si escribe poemas, traiga uno o dos, impresos.
* Si no escribe poemas, traiga papel y lápiz (no va a escribir un poema ese sábado, ni lo sueñe. Es para otra cosa)
* Si cree que es genial escribiendo, no pierda el tiempo conmigo, este no es su taller.
* Si cree que es malo escribiendo, no me haga perder el tiempo, este tampoco es su taller.
*Si usted no cree en lo que tiene para decir, yo tampoco voy a creerle.
*Si llegó hasta acá y aún siente curiosidad, venga que algo vamos a hacer.
Valeria Pariso
Piñero 975- Bella Vista
Actividad gratuita.
Sábado 22 de julio
16 horas




domingo, 9 de julio de 2017

Ciclo de poesía en Bella Vista



Más de 40 vecinos llegaron bajo la lluvia. Vinieron desde Moreno, Castelar, José C. Paz, Hurglingham, San Miguel, Bella Vista. Desde todos lados vinieron. 
El conurbano se inunda, es puro barro. Y no importó. Varios de nosotros tuvimos los zapatos húmedos, las zapatillas mojadas, durante las dos horas que duró el ciclo. 
Y no importó.
Porque la poesía fue más fuerte.
Gracias a cada uno.


Hoy, imperdible



sábado, 8 de julio de 2017


Seguimos en el jardín como si no hiciera frío.
Date cuenta: tenemos las manos inmóviles.
¿Cómo es posible que ningún insecto
haya devorado los pétalos rojos?
Qué les mitigó el hambre posterior a la lluvia.
Hay hombres y mujeres que siguen
de cerca a las hormigas y aun así
no pueden impedir una catástrofe.
Qué espíritu protege lo que cae.
Hace años que estamos aquí.
Hace años que estamos de rodillas
de frente a  la belleza.
La rosa quebrada que miramos
no puede estar durando tanto.


viernes, 7 de julio de 2017


Descubrir que aquello que se creía mágico (cantaba un pájaro) no fue más que una piedra tirada contra un vidrio. Ver, de pronto, que la misma piedra fue tirada por la misma mano, el mismo viento, sobre cientos de ventanas. Ay, espíritu del tiempo, me hubieses concedido la piedad de la duda. Descubrir la piedra fue pisar descalza los vidrios rotos de todas las casas.

Muchas gracias, Carlos


de palabra

((… Cuántas formas de volver tiene la ausencia.
Valeria Pariso –Triza-))

un sol posible ilumina más allá del horizonte/ sólo
es claridad/ falsa quizás/ el día puede revertir en noche
cerrarse al fin el ojo/ pero infinitos cuartos hay
en la memoria y en cada uno habitación de quien supera
hueso y tacto
sólo el olvido vistió sayo de ausente/ la esperanza es
atavismo/ quién puede llamarse lejos-fluido-o-visible/ es
referencia en verdad el rótulo del mundo: la población
es distinta en cada cual/ nadie ha muerto ni se aleja
quien fue/ renace
                                       ahora listan rosa y celeste las siete amanecidas
                                       y me detiene el poema ocho/ magias
                                      de una referencia: late en valeria
                                      una triza/ el fragmento más pequeño:
                                      flor y mundo/ cuanto trice de palabra


© Carlos Enrique Cartolano. Abarrotes, 2017

jueves, 6 de julio de 2017



"no hay árboles. Los hubo en algún tiempo
porque si no ¿de dónde saldrían esas hojas?"
Juan Rulfo

En algún momento,
yo debí caminar por el campo
trayendo un puñado de tomillo.

Habré pensado:
-con este tomillo asaré la carne,
y estas ramas frescas vestirán la mesa
que atraviesa el patio.

Habré cantado feliz
buscando los zapatos,  el vestido negro.

Seguro hubo una instancia
en que ninguna duda
fue honesta o suficiente.

Seguro existió un tiempo
en que fue compartido
el tomillo, la carne.

Porque si no,

de dónde vendría este consuelo.


lunes, 3 de julio de 2017


Cuando nada buscábamos,
el cielo fue cruzado por los teros,
revelada  la lluvia,  el barro,
los pies hicieron huella,
y en medio del vacío
encontramos la casa.

Cuando nada buscábamos,
la casa soportó
el viento,
la tempestad del abandono,
la alegría de aquello
que sucede porque sí,
lo inexplicable.

Nosotros,
estúpidos nosotros,
dejamos los tesoros
que nos fueron confiados.

Dios, parada en la intemperie
la casa  que aún nos mira
se parece a un tótem.

¿Qué haremos con esto?


Texto leído el 1 de julio en la celebración de "30 años de Éxodos y trenes"


A 30 AÑOS DE “ÉXODOS Y TRENES” DE CARLOS BARBARITO
(UNA RETROSPECTIVA 1978-1985)

Estar hablando hoy, de los 30 años de la publicación de “Éxodos y trenes” de Carlos Barbarito, ya nos aporta un dato sobre el libro: su actualidad, su vigencia que nos interpela y nos junta.
Por algo surge esta celebración.
Este libro, publicado en 1987 por la editorial Último Reino, reúne 20 poemas breves escritos por Barbarito entre 1978 y 1985. Es decir, entre sus 23 y 30 años.
Pareciera como si este libro fuese el anticipo de todo lo que iba a venir. “Ah, querido Cavalcanti, tiene que haber un puerta,/ un secreto/una llave”, dice en el poema Mal de piedra.
Esa certeza sobre la existencia de algo superior al trajín cotidiano, va en paralelo con todos los interrogantes y súplicas que se despliegan a lo largo del libro: “Adónde ir, cómo saber entre tanta máquina, entre tanta música confusa” (dice), “¿Por qué me dejaron solo?/ ¿Por qué estoy tan lejos, tan alto?” (pregunta), “Por favor, ponme una máscara” (suplica) y afirma “tengo miedo”.

Dice el poeta en LA NAVE DE LOS LOCOS

Esa mujer que amasa el pan y no lo come.
Ese niño ciego que pregunta por las estrellas.
Esos que no se abrazan por temor a Dios, a romperse.
Ese silencio, tan atroz.
El dolor.
La demencia.
Sin embargo me pongo el saco, y salgo.
Sin embargo trabajo por un sueldo, y me callo, y me someto.

Barbarito, nos pone frente a lo que no queremos ver. Y eso es tal vez uno de los mayores aciertos del libro:
“Es tan terrible haber amado tanto
y tener que resignarse a vivir entre deshechos y fantasmas”, dice en el poema que se titula “Es tan terrible llamarse Carlos”.
El poeta se vuelve sobre sí mismo para mostrar el hueso. Y es que lo vulnerable del hombre se presenta aquí como un tesoro. ¿Es que hay, acaso, algo más luminoso y más trágico que lo frágil, que lo que no se sostiene, lo que irrumpe en un instante y requiere de toda nuestra atención para ser visto u oído y está destinado a desaparecer?
La respuesta parece estar en el primer poema, cuando dice: “Abraza a quien un día entregó su vasto corazón a la lluvia/ y se quedó para siempre en las aguas del zafiro/ dile que yo también me he unido al vuelo de las golondrinas/ y traigo en mi sangre la luz de los abedules y el oro rojo de los arces,/ para que cuando llegue la más terrible de las horas/y en mí todo sea cernido y disuelto,/ ante los ojos de mis ojos permanezca intacta la Belleza”
Los 20 poemas están acompañados por 4 ilustraciones bellísimas de Rafael Landea, que también realizó el dibujo de tapa.
La ternura, el miedo, la esperanza, un recorrido de preguntas y determinadas certezas configuran una voz poética compleja pero cercana al lector. Es el poeta de la observación, de la contemplación del mundo que lo rodea. Es el poeta de los interrogantes que nos incumben a todos. No obstante, su voz se presenta como una voz más entre las voces. No sentencia, canta. No oculta, muestra su desconcierto. El poeta sabe, pero dice como si no supiera para que el lector complete la pregunta o intente una respuesta. Construye un artificio, un engranaje perfecto, una locomotora de tren, una partida, una llegada, y en el medio, la tensión de la espera.
Este libro, que hace 30 años obtuvo el premio del concurso del régimen de fomento a la producción literaria nacional y estímulo a la industria editorial otorgado por el Fondo Nacional de las Artes, fue escrito por “alguien que busca adverbios y luciérnagas para no morir de frío en la penumbra”, nos reúne, nos vuelve a juntar alrededor de la poesía. Porque acaso no haya otro fuego más verdadero.




Valeria Pariso
Muñiz, invierno 2017.

domingo, 2 de julio de 2017

Ayer, en la librería Saint Exupéry, hablando sobre "Éxodos y trenes" (Premio del Fondo Nacional de las Artes), a 30 años de su publicación.






Fotografía gentileza de Paula Novoa

viernes, 30 de junio de 2017

10 minutos buscándolo.

10 minutos controlando las ventanas, los placares, buscando algún sonido, alguna señal, porque es tan pequeño que no responde a los llamados.

10 minutos y la casa en silencio.

Dice Lennon que entre mis dos almohadas no hay nadie.





Alguien miente. No sé en quién creer. No sé en quién no creer. He lavado el vestido del sueño en agua helada y he caído con mi cansancio sobre la roca que confunde los mares. Éstas son mis manos moradas por el frío. Éste es el vestido que se seca al sol. Toda mi desnudez entra en una cicatriz.




miércoles, 28 de junio de 2017


Por fin, un día lo entienden,
 y se callan.

Y dejan  de mostrar
el borde en carne viva
que les quedó brillando.

De pronto, no se quejan,
desconocen los fados.

Les dan risa sus cuerpos
llevados por el viento.

Y aman como se ama
aquello que perdura:
con cierto humor,
con cierto espanto.