domingo, 31 de enero de 2016

Hace unos días, en San Luis,  caminé adentro de una mina. Recuerdo la oscuridad,  la falta de aire en algunos momentos. Las ganas de llorar. El agua hasta los tobillos. La prohibición de tocar las piedras. La certeza de estar en un lugar inolvidable.  El asombro frente las vetas azules.  La tierra que se había vuelto cielo.  La esperanza y el cansancio de todas las manos del mundo.




sábado, 30 de enero de 2016

Una de las cosas más lindas que me pasa es amar la rutina. Este año voy a intentar retomar la rutina de escribir en el blog, todos los días, por la mañana. Amaba hacer eso cuando comencé el blog, allá por el 2012. Recuerdo que abría la ventana, la brisa entraba en la casa, leía mientras tomaba mate y escribía. Los primeros años del blog fueron así. El año pasado, que fue de pura lucha, hubo otras prioridades. Hoy abro la ventana de mi cuarto, está nublado, siento la brisa en los brazos y, mientras tomo mate, pienso que la poesía cura, salva y gana.



viernes, 29 de enero de 2016


A ver, quién nos indica
qué hacer con cierto tipo de esperanza,
cómo quitarla,
con qué ácido quemar los brotes nuevos,
cómo envolver los cortes de las ramas
para que la memoria no crepite
ni despunte un gesto  o salga un pájaro.
Algo que nos funcione
de una manera atroz, definitiva.
Algo que fugue
de cualquier error de cálculo o misterio.
Como si la esperanza no existiera.
Como si haber amado fuera poco.
Como si Dios hubiese abandonado
una iglesia completa
o una cuna.




martes, 19 de enero de 2016


(Santa Rosa de Conlara, San Luis, Enero 2016)








(La Paz, Córdoba, Enero 2016)







"Del otro lado de la noche" se puede conseguir las siguientes librerías de Buenos Aires:






Librería Santa Fe Av. Callao 335

Rincón del Anticuario Junín 1270

Obel Libros Av. Corrientes 1230

Arcadia Marcelo T. De Alvear 1548

De Ávila Alsina 500

Hernández Av. Corrientes 1436

De la Mancha Av. Corrientes 1888

Clásica y Moderna Av. Callao 892

Eterna Cadencia Honduras 5582

Garabombo Ayacucho 2154 San Martín

Ficciones Libros Av. Corrientes 6026

Rodríguez Av. Scalabrini Ortiz 181

La Porteña Juramento 1705

R y R Libros Freire 1536

La Gata y la Luna Manuela Pedraza 2365

Los Confines Bucarelli 2217

La Comarca Av. Coronel Díaz 1492

García Cambeiro Gallegos 3570

Libros Ref Honduras 4191

jueves, 31 de diciembre de 2015


Por la vida, por la poesía, por la gente que cree, por la gente que hace, por los que siembran, por las flores, por las palabras, por los que no se rinden, por los que pasan por aquí y encuentran algo. Bienvenido 2016,  bienvenida vida. Chin chin.







miércoles, 30 de diciembre de 2015


Espero que la muerte me sorprenda haciendo y que no tenga tiempo de llevar nada conmigo.


Team Poetero de Venezuela




No tengo twitter pero acá están las preguntas y las respuestas.


https://twitter.com/TeamPoetero/status/681937631815548928?s=17







lunes, 28 de diciembre de 2015

Silvia Tocco sobre “Del otro lado de la noche”


Leí el libro de Valeria, a distintas horas del día y de la noche,  como un mantra  que me repetía una y otra vez. Lo leí, hasta que sus versos fueron música. 
Una música que vive en el hueco de dos manos…pero son manos que tiemblan,  porque saben que es un hilo el que sujeta nuestra vida  mínima de una nube.

nosotros,
los huérfanos
desarmados
inocentes de ardor y de sombra
no estábamos equivocados
al temblar

La voz poética habla de una existencia  indefinida: habla  del  como si, del  si hubiera, del podría ser…
Nada en su mundo ha sido creado con certeza ni para siempre.
Desde el primer verso de este libro, evoqué el momento de la aurora… Aurora que tiembla, que no acaba de querer despertarse, que se quedaría acurrucada o escondida en un grano de luz,  la nombra  María Zambrano

Como si la voz escribiera o cantara a esa hora del alba, con el mínimo de luz que precede al resplandor,  ¿será el otro lado de la noche?
Es el tiempo donde todo está por ser creado, los rasgos y sonidos son imprecisos,  porque  la poeta necesita  algo que calme, algo que diga menos que el silencio.
Estoy callando con todo lo que se grita en mí…es así, la poeta escribe callando, se ausenta , se sustrae del nombre , de la declaración , del exceso y desde esa  mudez,  restaura la poesía en su misterio.

Sin embargo, esa voz , que cuanto más calla más dice,  alcanza la dignidad en un acto, realiza el  acto poético  una sola e inconfundible vez , como si en esa vez,  se jugara su vida entera.

Hay que llenarse el pelo de ramitas
prenderse flores secas,
vestirse solamente
con telas vaporosas
borrachas en alcoholes
y correr en el viento.
Una vez. Al menos,  una vez.
como si se ignorase
la existencia del fuego.

Aquí es donde se juntan, al menos para mí , la belleza y la ética, donde  fondo y  forma son lo mismo. Un poeta expone su modo de estar en el mundo : o se cubre de oropeles y lo suyo es gracia , por más bella que sea o reluzca , o se queda desnudo, sin disfraces  ni recursos fatuos ,  a la intemperie que es extrañamente  nuestro mejor amparo.  Lou Andrea Salomé lo decía a Rilke  en sus cartas  "Las buenas gentes a menudo piensan que encerrándose tras una gruesa puerta dejan afuera el miedo, pero lo que en definitiva nos cobija es nuestro estar desamparados."

Y así lo dice Valeria:

el cuerpo a la intemperie,
la voz al corazón y el corazón al hueso,
las manos al lenguaje
y el lenguaje a la tierra,
con qué los habremos sujetado,
que hagamos lo que hagamos
no se sueltan.

Un modo de estar en el mundo.
El verso No doler, no soñar, no esperar del poema  42 tiene ecos de Spinoza, cuando  dice  que los hombres deben tratar de liberarse de la esperanza y del temor, que tanto se parecen.
Esperar algo es algo del tiempo, suponer que mañana puede suceder algo. Temer es, de algún modo, lo mismo. Spinoza también habla de no llorar porque nombra a la tristeza como un sentimiento equivocado.
La poeta no condesciende con la tristeza pero tampoco la oculta, no oculta

el canto que encierra la última tristeza
las flores del olvido,
la palabra sin aire,
la aridez de este paso,
la cicatriz del tiempo ,
el temor , mi temor
el cielo de las manos,
mis manos,
quién te dirá mis manos,
quién te dirá el dolor


Ya se anuncia lo que está del otro lado del dolor
Sólo hay que abrir la puerta, se necesita valor para abrir esa puerta, para abrir el último miedo de la noche, como quien abre un cuerpo…

Lo que canta del otro lado de la noche es la alegría.
Una alegría que no es regalo sino  conquista porque la poeta es responsable de haber escuchado la palabra amor.  

El universo la arrojó el amor
Y yo estaba
ay, dios mío
ahí

Y nosotros estamos aquí para recibir un amor hecho libro.

Silvia Tocco



(Este texto fue leído por la poeta Silvia Tocco durante la presentación de "Del otro lado de la noche" en la B.N., el 17/12/2015)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Reseña hecha por Carlos Enrique Cartolano sobre "Donde termina esta casa"y "Del otro lado de la noche"

Valeria Pariso:



La permanencia de una voz alentadora




A las tres de la tarde el sol cae a plomo sobre las baldosas rojas. Irisan el aire flamas transparentes que asocian la realidad exterior con ardores de la conciencia. Quizás por mi nueva lectura de la poeta Valeria Pariso, que esta vez incluye sus dos últimos títulos: “Donde termina esta casa” y “Del otro lado de la noche”. Lectura conjunta, en el orden que creo cronológico, y sin que medien más que unos pocos minutos entre uno y otro libro. Experiencia enriquecedora que confirma y sorprende. ¿Cómo es esto?

Conozco a Valeria desde 2012 y ha sido, sin ninguna duda, la poesía que más me ha movilizado desde entonces (considero por cierto que mi opinión no es aislada). Y digo que esta lectura confirma los valores literarios de Valeria Pariso, tanto porque además devuelve en página impresa poemas que tengo leídos a partir de la diaria invitación del blog de la poeta (http://tantotequeria.blogspot.com). Y por último dije que sorprende: esta es una poesía de la diaria realidad que penetra la esencia humana y revela el sentido erótico de cuanto “sucede”, como de cuanto “hacemos”. Que no es poco. Yo diría que ¡es todo lo que podemos esperar de la expresión poética! Aquí no hay graves recorridos intelectuales; tampoco delirios que motive la efusión literaria. Se trata de una senda para operar interiores del lector, se trata de completar lo que jamás podrá completarse, aunque no podamos cejar en la tarea. ¿Qué otra cosa nos cabe en la existencia?

El erotismo, dice Georges Bataille, “es la aprobación de la vida hasta en la muerte”. Creo que la poesía de Valeria Pariso respeta con notable justeza la definición del pensador francés. Y así como esta concepción fue y es revolucionaria, el trabajo de Valeria –sobre todo en sus dos últimos libros- pone al derecho y en claro cuestiones básicas que más de una vez la cultura deforma, tergiversa, corrompe.

En el primero de los libros, considero central el poema “13”, al que continúa por cierto el “14”:

Donde termina esta casa existe un muelle.
Un muelle sirve/ básicamente/ para
dos o tres cosas/ primero: para leer
poesía en la parte de abajo/ segundo:/
para esperanzarse en la parte de arriba/ y tercero:
para fotografiarlo/ o dibujarlo/ o inventarlo/
según la desesperación/ con que se necesite
un muelle.

Es la vida que busca un punto desde el cual proyectarse en la palabra, una rampa de lanzamiento: el libro mismo, el abrazo de la persona querida, la mano que trabaja junto a las propias. También para Cora, que

… a los trece/ podía pasar doce sombrillas
después del muelle/ y a los quince/
Osvaldito la besó/ apretadísima al muelle/
sin que la madre supiese nada de nada.

Como es lógico, junto a la contención amorosa campea su opuesta –la soledad-, como se aprecia en el poema “21”:

Me conmueve
la ficción inconfesable del olvido/ el
recuerdo inmóvil donde todo sucede.

Quiero decir: esta memoria nuestra/
a la intemperie.

Y nos recuerda a Foucault en sus definiciones sobre la literatura, cuando refiriéndose a su vecino permanente (el mar), Valeria pregunta en el poema “24”:

¿Estaremos siempre a merced de un mar
que insiste en una didáctica de repetición:
golpe salado sobre los pies heridos/
golpe salado sobre los pies heridos?/
¿Dirá la ola: esto queda en tu memoria/
esto no?

El mar como la palabra escrita se sirven de la reiteración para alcanzar la maravilla. Sólo a través de la literatura es posible revivir, devolverse actividad y sentido en la memoria. Estos libros son receptáculos de experiencias íntimas que la poeta comparte con nosotros.

… Debíamos guardar/
muchos caracoles.
Realmente muchos.

Todos los que la ira del mundo
separó del mar. (Poema “26”)

La tarea del poeta consiste en devolver a la humanidad los tesoros perdidos, impedir a toda costa el olvido;  por supuesto influir en la cultura de masas, cavar nuevos surcos y ofrecer cosechas hasta aquí desconocidas. Ese camino es el que continúa de uno a otro libro, como si el segundo se ocupara de las cuestiones que quedaron pendientes en el primero, ofreciera “comenzar” a completarlas. Como si “donde termina esta casa” se hubiera cernido la noche, y la tarea hubiese consistido en transitar “del otro lado…” para rescatar la verdad de amor y dolor (¿no se trata acaso de las dos caras de  una misma realidad?). 

Aquí caben las mismas consideraciones que formulamos para el primer poemario, pero en “Del otro lado…” se pone de manifiesto el trauma de un dolor profundo, del que emerge la palabra reveladora, combativa, que sana. Se encuentran la confirmación y la sorpresa; vivimos la poesía de Valeria como propia en todos los casos. Aunque rescato como “central” el poema “23”:

Quién te dirá de mí,
quién te dirá del canto
que encierra
la última tristeza,
las flores sin olvido,
la palabra sin aire,
la aridez de este paso,
la cicatriz del tiempo,
el temor, mi temor,
el cielo de las manos,
mis manos,
quién te dirá mis manos,
quién te dirá el dolor.

Una aclaración que juzgo pertinente: cuando hablo de “sorpresa” me refiero a “conmoción”, a la potestad de esta poesía para evocar en nosotros la emoción de la autora, en igual o aún mayor medida. ¿Somos los lectores quienes estamos a su lado en el poema “29”?

A veces pienso,
con qué habremos sujetado,
vos y yo,
el cuerpo a la intemperie,
la voz al corazón y el corazón al hueso,
las manos al lenguaje
y el lenguaje a la tierra,
con qué los habremos sujetado,
que hagamos lo que hagamos
no se sueltan.

O en el “32”:

No entendíamos por qué
en el cuerpo
todo el tiempo nos aparecían
regresos y despedidas
regresos y despedidas
como si una ciudad completa
no estuviera decidida a irse
de nosotros.

Y esta maravilla de la disposición amorosa en la mujer:

… Sin piedad, como una jabalina,
el universo me arrojó el amor.

Y yo estaba,
ay Dios mío,
ahí.

La fortaleza de la poesía de Valeria Pariso está en los cierres, en el hallazgo de los universales que a todos mueven por igual. Amor y dolor. Y ya dijimos que los creemos fenómenos de la misma especie: el hombre. La disolución del ser por causa del sentimiento mayor, que es vocación y destino de la existencia.

Recomiendo la poesía de Valeria Pariso. Recomiendo su lectura; el seguimiento de su producción incesante. Poesía que me mejora, y que seguramente operará efectos similares en cualquier otro.




Carlos Enrique Cartolano


Mar del Plata, 27.12.2015









jueves, 24 de diciembre de 2015



Desde 1977 no hay luna llena en Navidad y esto no volverá a repetirse hasta el año 2034. Hoy a la noche, además del pan dulce, mirá la luna. Hay luna llena en Navidad.








A cada uno que se arremangó y puso el pecho para dar o recibir una palabra de aliento, o para crear un espacio donde el mundo sea un lugar más lindo, que opinó sin agredir, que abrazó o recibió un abrazo de todas las maneras que llegan los abrazos, a cada uno de los que visitó o visita este blog, les deseo de todo corazón, que tengan  unas hermosas Nochebuena y Navidad y pido, con profunda devoción, que tengan salud, amor y paz, todo lo demás, ya saben, es papel picado.




martes, 22 de diciembre de 2015

Feliz cumple, amiga

Hoy cumple años mi amiga, la que me enseña a mirar el paisaje con otros ojos, la compañera del secundario que se volvió compañera de la vida. ¡Felicidades, Karina Giglio! Te deseo mucha salud, mucho amor, y que encuentres siempre frente al lente de tu cámara el lugar del asombro.









domingo, 20 de diciembre de 2015

Una noche inolvidable del otro lado de la noche







(Foto: Gabo Losa)




(Foto: El Mono Armado)


















(foto: El Mono Armado)




Las fotografías con marco irregular son de Karina Giglio.
Lugar: Biblioteca Nacional de la República Argentina.
Fecha: 17 de diciembre de 2015.



Gracias, gracias, gracias!!!!







viernes, 18 de diciembre de 2015

Presentación de Del otro lado de la noche

Ayer



Foto: Editorial El Mono Armado.

Presentación de Del otro lado de la noche

De manera simbólica y silenciosa ayer, con un vestido blanco, rendí mi pequeño homenaje a Frida.


(Frida Kahlo)



(imagen tomada de la web)

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Resistimos


Mañana, a las 19 horas, nos juntamos en la Biblioteca Nacional para presentar dos libros de poemas, editados este año después de mucho trabajo y esfuerzo para poder publicar. Y para escuchar música. Y para brindar porque la poesía es una de las formas más nobles de resistencia. Sala Augusto Cortázar. Te esperamos.




O amor cru


Un poema de "Del otro lado de la noche", traducido al portugués, por Albino Matos. Muchas, muchas gracias, Albino.



Pouco a pouco fomos descobrindo
como se põe sal por cima do silêncio
e água por trás das palavras.
E preferimos calar para dizer a ausência.
E preferimos dizer para temperar a calma.

Mas o amor.
O amor cru.

E já não soubemos que fazer
com o deserto,
com os sinais,
com a sede.



Poco a poco fuimos descubriendo
cómo se pone sal sobre el silencio
y agua detrás de las palabras.
Y nos gustó callar para decir la ausencia.
Y nos gustó decir para temblar la calma.

Pero el amor.
El amor crudo.

Y ya no supimos qué se hacía
con el desierto,
con los signos,
con la sed.