miércoles, 8 de septiembre de 2021

 

Las chicas con suerte distinguimos
la quietud, del olvido, 
y podemos andar descalzas sobre la historia
que alguna vez nos hizo
correr
con una rapidez que pasmaría al suri,
cambiarnos la remera,
mirarnos al pasar en algún vidrio,
y estar toda la tarde hablando de Rimbaud.
Las chicas con suerte llevamos
una cobra en la cartera junto al número para pedir auxilio,
soñamos con vivir en un pueblo pequeño,
donde podamos andar con el deleite libre de las águilas,
y sembramos cosas que no siempre crecen
pero somos felices al saber que sembramos.
Es que las chicas con suerte tenemos la actitud
de quien se sabe rico, quiero decir, nos sobran
los bienes en la vida: del amor no aceptamos
las dádivas de nadie, del dolor nos quedamos
con la buena memoria, de la ilusión tomamos
el vino ardiente de la espera.


martes, 7 de septiembre de 2021

 

Sigue ahí
la araña que cuelga del aliso.
Deduzco de ello que
nadie fue besado bajo la rama,
ningún insecto ha conseguido este alimento,
el río no ha crecido últimamente.
Pero además,
porque la araña aún cuelga del aliso
sé que es posible mantener el equilibrio,
el entusiasmo, la tristeza, todo el amor,
la vida misma,
buscando el balanceo de la brisa.
Anoche vi cómo moría
un insecto atraído por la luz.



lunes, 23 de agosto de 2021

Caí
como la manzana sobre la cabeza de un ángel.
Lo supe el día que pregunté por Dios.
Atravesé el misterio de no reconocer
la alegría,
el dolor,
la pena,
porque todo parecía lo mismo:
el agua parecía agua
y yo no distinguía entre la lluvia,
el mar, las lágrimas, un lago;
el frío parecía frío,
y era lo mismo la nieve, la ausencia,
el silencio.
Ah, cuidado, me dije,
en el desconcierto
anida un ave rapaz
y me desmayé antes de ser valiente.
Más de una vez, me levanté
como se levantan los frutos del suelo:
necesité una mano.
Si hago memoria
todo en mi vida es igual
a esas películas francesas
con final abierto:
me quedo sentada
hasta que logro
juntar coraje
y levantarme
sin entender qué pasó.



jueves, 10 de junio de 2021

 

Abrimos la puerta al corazón sesgado
y le dimos las sábanas y el vino.
Cómo dejamos
que recortaran la luz y nos cubrieran
la espalda con hielo.
Las vértebras se han doblado buscando el sol.
Cómo ocurrió que perdimos
la llave del sueño.
Quien no es amado gira en falso en el lugar del amor.
Cómo se empieza a creer
en el que finge la piedad del suave.
Cómo fue que caímos.
¿Tan luminosos eran sus caballos?


jueves, 3 de junio de 2021

 

Sin comprender el mensaje de las hojas

ni el mensaje insectario sobre el verde,

sin comprender la progresión geométrica

de los intentos, de la esperanza,

sin comprender, tampoco, la palabra

que habita en las frutas y en la carne,

sin comprender el amor

porque no puedo

pasar por la razón algo tan puro,

sin comprender, ni un poco,

los elementos

que sanan, los que enferman,

sin comprender que hay límites para este

cuerpo humano que nos toca,

sin comprender la angustia de las mariposas

ni la alegría de los traidores y sus reinos,

sin comprender yo cruzo

cada día

la línea de cal

y me uno al juego.

 


miércoles, 5 de mayo de 2021

domingo, 25 de abril de 2021

El poema en el pecho

Qué alegría formar parte de esta antología. Poemas para llevar en el pecho. Un proyecto desde México que nos enamora a todos. Gracias, Ana!

















 




viernes, 9 de abril de 2021

jueves, 1 de abril de 2021

DAME DIEZ, entrevista realizada por Matías Verna

 Día 32 de “Dame Diez” con Valeria Pariso

Nació en Muñiz, Provincia de Buenos Aires, 1970). Coordina MOJITO, taller y clínica virtual/presencial de poesía.
Publicó «Cero sobre el nivel del mar» Ediciones AqL (2012), «Paula levanta la persiana», Ediciones AqL (2013); «Donde termina esta casa», Ediciones de la Eterna (2015), «Del otro lado de la noche» (2015) Editorial El Mono Armado, «Triza» (2017) Editorial Detodoslosmares, «La trilogía: Uva negra/ Mascarón de proa/ El castillo de Rouen», Vela al viento Ediciones patagónicas (2018).
En 2019, con su libro «Zarmina», obtuvo el Primer Premio del Concurso de Letras, categoría poesía, del Fondo Nacional de las Artes.
Recientemente publicó “Flores Para no Regar” editado por AqL y con prólogo de
Diego Roel

Aquí las preguntas y las respuestas:
1 ¿Qué libro está leyendo?
Una excursión a los indios ranqueles, de Mansilla.
2 ¿Pudo escribir en Pandemia?
Sí, pero poco.
3 ¿Vuelve a su infancia de vez en cuando? ¿A dónde?
Muchas veces, vuelvo a las historias que recuerdo, a los miedos, a las plantas que eran todas desconocidas y fabulosas, a gestos que me resultaron inolvidables, por ejemplo, yo tenía ocho años y me conmovía la forma en que un compañero de tercer grado se quitaba de las manos las migas de las galletitas, hacía algo con los dedos como si fuesen las patas de una mosca. Creo que ese chico nunca me habló y tampoco me importaba que me hablara, pero cada vez que él hacía eso y se quitaba las migas, yo pensaba en lo parecido que podemos ser a los insectos.
4 ¿De qué colega recomendaría un libro?
De muchos, todo el tiempo estoy recomendando libros de colegas. Si hoy tuviese que recomendarte uno te diría que leas Diego Roel.
5 ¿Cómo define el 2020?
Como un año histórico a nivel mundial. En lo personal, como un año de amor.
6 ¿Quién merece un Premio Nobel?
Antonio Gamoneda.
7 ¿Cuál es su película preferida?
Podría ser “Maudie”.
8 ¿Cómo imagina el fin de la Pandemia?
No tengo ni idea.
9 ¿Radio, TV o Diario?
Radio, diario y TV, en ese orden, pero poco.
10 ¿Qué consejo le daría a alguien que quiere publicar por primera vez?
Que no publique sin que al menos dos personas fuera de su círculo familiar o afectivo hayan leído lo que quiere publicar.

domingo, 14 de febrero de 2021

9 años del blog

Hoy, este blog, cumple 9 años. Gracias a todos los que llegan hasta aquí, a los que me dejan mensajes, a los que me escriben bellísimos mails, gracias a los que buscan mis libros y a los que traducen mis poemas. Gracias a todos los que difunden lo que aparece en este blog. Que la poesía nos acompañe siempre. 



jueves, 11 de febrero de 2021

Celebremos: llegó "Flores para no regar"




Recién llegado a mi casa en Muñiz. Flores para no regar, un libro tan laburado, tan querido. Con prólogo de Diego Roel  y la edición bellísima de AqL, a cargo de Luis Alberto García. Gracias inmensas a ambos, a todos.

La poesía me hace feliz.


Si querés adquirirlo podés enviarme mail a parisovaleria@gmail.com 

lunes, 28 de diciembre de 2020

 Ahora sí, después de un año de mucho laburo, me tomo un respiro de las redes. Voy a estar en mi casita de Muñiz, entre los tomates y las plantas de acelga. Gracias a todos los participaron de MOJITO, compraron libros, me mandaron cartas, regalos, libros con dedicatorias mucho más hermosas que las mías, gestos inolvidables de amor y respeto. Ahora necesito descansar porque, ya saben, tengo un cuerpo inhóspito, un cuerpo que no es una casa sino un hospicio, y tengo que llenarlo de paz y canto de pájaros para seguir viva.

Buen comienzo de año, buena vida, buena poesía para todos.
Les dejo mi mail por si me necesitan contactarse conmigo:
parisovaleria@gmail.com
Salutte.


viernes, 4 de diciembre de 2020

 

He corrido bajo la lluvia hasta la soga

con la ilusión de un náufrago.

He dado el tirón para acercar

la camisa blanca, las sábanas.

Algunos broches han saltado al suelo,

y no me importa porque he corrido

bajo la lluvia hasta la soga

y ahora intento

recoger

la funda de la almohada,

dos remeras, un corpiño,

estos repasadores que no llegaron a secarse.

 

Es curioso lo que sucede con la lluvia:

nos hace creer que existe una familia.



Gracias totales, Ana Piretro, por esta belleza de postales

 







jueves, 19 de noviembre de 2020

NOS LEEMOS

 Este año, con tanto trabajo de talleres, no pude dedicarme a la difusión de poesía en mi blog La ficción del olvido. 

Sé bien que todo corte implica dejar de lado elementos valiosos pero me quiero dar el gusto de terminar el año difundiendo a los que no han pasado los 30 años.

Quiero dar espacio a todos los sub-30, así que les voy a dejar mi mail donde pueden enviarme de 1 a 3 poemas para que yo conozca sus voces, o los relea si ya los conozco por los talleres, y si me gusta mucho, lo suba al blog. 

Para el envío de material les pido que lo hagan en un archivo word y en el asunto del mail poner: NOS LEEMOS.

Junto con el archivo word no olviden poner nombre completo y edad.

Mi mail para el envío de material es: parisovaleria@gmail.com

Nos leemos y abrimos las ventanas. El aire es más fresco así.

lunes, 26 de octubre de 2020

Yo no escribo.
Yo enumero las piedras del desierto.


domingo, 25 de octubre de 2020

Vengo del intento.

He anudado una sábana a otra sábana
y no logro llegar al árbol.

La única forma de salvarse 
es escapar
de los amores mediocres.

Puedo decirlo así o decir:
fui consecuente con la belleza,
como parecía amor, lo nombré amor.

Y me llamaron
como si el amor fuera verdadero.

Es cierto,
a veces soy yo quien lo imagina
pero otra veces, no.
Otras veces,
ocurre que me llaman
como si el amor fuera 
una verdad sin desperdicios.

Yo lo escucho.
reconozco las notas al amanecer
y me ofrecen miseria sobre el prado.

Vengo del intento.
Quiero ser la pasajera que salta,
pero ahora
como una bestia dolorida
no logro levantarme.

No me importa.
También los pájaros ensayan su canto bajo la lluvia.


viernes, 23 de octubre de 2020

 

Tanto la lectura como la escritura de poesía suponen un espacio diferente en el uso del lenguaje. Nos acercamos al poema sabiendo que es probable que nos tire, nos levante, nos cuestione, nos queme, nos den ganas de gritar, de llamar a alguien, de hacer algo, de no hacerlo nunca más. Nos acercamos al poema sabiendo eso y nos acercamos igual. Que no te quepan dudas, la poesía es un acto de coraje.


jueves, 22 de octubre de 2020

 

Has dado poco amor.
Es cierto, y también
es cierto
que otra vez
alguien te amó
y amaste tanto
que el asombro te hizo dudar
de la existencia de la muerte.
Y hubieras querido amanecer
en los días tibios bajo la parra
muchas veces al día.
Amanecer diez, veinte, treinta veces,
abrir los ojos y gritar:
por fin la suavidad sobre las hojas,
la victoria esperada de los brotes,
el verde furioso en los racimos.
También yo fui así de feliz.
También yo dormí bajo la parra.
Hay que guardar ese alimento,
flor iluminada del hospicio,
porque aquí estamos,
despabilados,
solos como antes,
y no nos hemos muerto de amor.