miércoles, 29 de octubre de 2014

Ciclo de poesía La Estación de Noviembre







Otra traducción al portugués


Muchas gracias, Albino Matos, por traducir este poema al portugués.

POR ISSO


Tínhamos tantas solidões.
A dos domingos
antes de anoitecer,
a solidão do comboio
com as solidões cingidas,
a dos pátios
a meio do Outono
quando já não se varre
nem folhas nem flores.
Tínhamos a solidão
do quarto de hospital
depois da hora de visita,
a solidão do amor
depois dos presentes,
a dos gatos esquecidos
nas varandas,
a do dono do gato
que esqueceu o gato
que foi atrás da gata
esquecida na varanda
por uma senhora velha
que sofria de Alzheimer.
Tínhamos as solidões
mais inoportunas, mais contraditórias
as solidões mais revolucionárias
e contra-revolucionárias.
Tínhamos solidões
as mais silenciosas.

Quem pode estranhar por isso
que nos fôssemos?



http://ruadaspretas.blogspot.com.ar/search/label/Valeria%20Pariso



POR ESO



Teníamos tantas soledades.
La de los domingos
antes de la noche,
la soledad del tren
con todas las soledades apretadas,
la de los patios
a mitad del otoño
cuando ya nadie barre
las hojas ni las flores.
Teníamos la soledad
de la habitación de hospital
después del horario de visita,
la soledad del amor
después de los regalos,
la de los gatos olvidados
en los balcones,
la del dueño del gato
que olvidó al gato
que se fue tras una gata
olvidada en un balcón
por una señora sola
que tiene Alzheimer.
Teníamos las soledades
más inoportunas, más contradictorias
las soledades más revolucionarias
y contrarrevolucionarias.
Teníamos las soledades
más calladas.

A quién le extraña entonces
que nos hayamos ido.

Lunes por la madrugada, el blog de Paula Salmoiraghi


http://lunesporlamadrugada.blogspot.com.ar/2014/10/desee-un-mundo-con-todas-las-ganas.html


martes, 28 de octubre de 2014


Deseé un mundo con todas las ganas.

¿Qué hacer, siglos después de
que nos fue concedido
el pavor de un amor 
que aprendió a decirse?
  
Yo no sé. No sé.

Como parte de mi ofrenda
te entrego este aturdimiento mudo.

Estoy callando con todo
lo que se grita en mí.

Ya ves, 
no es más trabajoso que hacer un barco
o desplumar un pájaro.

Finjo la quietud de la sangre.
Mi silencio no te reconoce.
Con ternura de abrigo
te devuelvo al misterio.








domingo, 26 de octubre de 2014


En el blog "Entre vidas", los escritores recomiendan libros. Gracias, Mariana Kruk, por recomendar Paula levanta la persiana.


http://entrevidasmm.blogspot.com.ar/2014/01/los-escritores-recomiendan-segunda.html



Había confiado en los ojos
hasta que el viento confundió los pies.
Ahora
quedan las manos como último recurso.
El resto es silencio para poder contar.
Son muchas.
Pero esto es lo que me toca.
Yo no escribo.
Yo enumero las piedras del desierto.




Pensaba en los días en que me dan ganas de quedarme en silencio, de no escribir. Un silencio que abarque la celebración del misterio y la mordida de la pena, sin que prevalezca ninguna. Y pensaba en los poemas que de pronto aparecen y nos hacen felices, tan felices que nos sobrevuelan unas ganas tremendas de agradecer el día.

Hoy, en su muro de facebook, Carolyn Riquelme dio a conocer este poema de Viviana Yanina Ayilef que obtuvo el premio al mejor poema en idioma castellano del Eisteddfod del Chubut 2014.



Escribir nuestros nombres
Escribir un poema
en el medio del odio
es como hacer un hijo
a la intemperie
contra todos los mares
de tormento
contra todos los aires
de tormenta
contra el triunfo preciso
de ese odio triunfante
Escribir un poema de amores
pájaros en su vuelo
viento de panaderos
es ganar a la muerte
la victoria del día
cotidiano
Escribir un poema
lleno de nombres tibios
que suenen como el pan
Ana, María, Libertad
Que suenen como el agua
Juan o Manuel, Leonardo
Que suenen como los sueños
Ángela, Macarena
Que suenen a Victoria,
Guido querido.
Escribir tras las piedras
con la mano que queda
enjugando la última lágrima
escribir el suspiro
escribir la memoria
escribir la palabra
escribir, todavía, por la sangre del nombre
–por la ausencia del nombre–
como si fuera un parto
como si fuera un pacto
sin silencios.

sábado, 25 de octubre de 2014

Horas robadas a la noche



http://bloghorasrobadas.blogspot.com.ar/2014/10/valeria-pariso.html


Pienso en la construcción del espacio virtual y en la desconfianza. No puedo evitar desconfiar de lo que no conozco, tal vez por eso me cuesta saber si creo en Dios. A veces creo, a veces no. Desconfío de lo que no puedo ver y sin embargo la magia de dos que se sientan sobre un volcán a hablar de amor podría ser más real que el barro. Creo en las palabras tanto como en el silencio. Pero desconfío de las palabras y del silencio. En medio de toda esta teorización, Blogger me pide que escriba cuáles son mis libros favoritos. Y yo dejé de creer en las listas, incluso en las listas propias, porque a veces los libros que nos marcaron son los que no están ahí.  Además, la poesía que elijo se nombra con los huesos. Incluso con los huesos mudos. 


viernes, 24 de octubre de 2014

Corta el cielo







Florece sólo una vez al año, en Octubre. El resto es paciencia y memoria.





Con ternura y cada tanto/ nosotros dos/
abríamos la paz de una ventana.
Entonces el aire se metía
entre las flores negras de la muerte.
Era un jardín interno y respetable.
De cara al viento respirábamos tan hondo
que se volvía a hacer la primavera.

En eso consistía la alegría.



jueves, 23 de octubre de 2014


Soñé que se podía borrar el nombre de lo cierto.
Tirarlo al mar y esperar que las olas lo trituren.
Después de un rato
lo cierto se rompía
como los caracoles
y quedaba partido entre la arena.
Sin embargo, el dolor de lo cierto seguía ahí,
más elegante todavía, más filoso.
Nosotros caminábamos
sobre todo lo cierto
como si no lo supiéramos.
Pero eran nuestros caracoles rotos de lo cierto.
Y a pesar del sueño
seguían siendo nuestros pies.




martes, 21 de octubre de 2014



Entrar suplicante en el silencio
y querer quedarse ahí
apretando una rosa en la mano
que no duele.




Vengo de leer poesía jujeña a nenes de tres años. Ahora tengo conmigo un silencio de puna y diez pares de ojitos negros, grandes y abiertos como si hubiesen visto a una cabra sentada en el piso del aula.

lunes, 20 de octubre de 2014


Otra de las cositas lindas que conseguí el viernes en mi ida a capital (no contemos el dolor de cabeza con que llegué a Muñiz) es el Manifiesto de Diego Rivera (supuestamente escrito en coautoría con Bretón y Trotsky) y un librito de cantos primitivos orales de un señor que anduvo recorriendo los pueblos de América y que conocí en la Facultad de Filosofía y Letras gracias a la invitación de mi amiga Paula.

Invitada por Alejandra Hubert, mañana temprano estaré leyendo poesía a nenes de tres años en un jardín de infantes de Bella Vista.

Les llevo varias coplitas de la Puna Jujeña.Mirá:

"Versos chiquititos
tamaño un dedal,
pa los bolsillitos
de tu delantal"

(Puya-Puyas, Poemas de la Puna Jujeña, de Domingo Zerpa).

sábado, 18 de octubre de 2014

El encuentro debido


Ayer fui otra vez a Capital Federal. Tomé el tren, el subte, dos horas de viaje y llegué. Me abruma el centro. Me da dolor de cabeza. Sin embargo, ir es encontrarme con libros de poesía que no hay acá, en Muñiz.  Ayer, por ejemplo, fui a una feria del libro independiente que se organizó en la Facultad de Filosofía y Letras. Ahí encontré Voces, de Porchia. Me acuerdo cuando hace unos años busqué ese libro en una edición que venía con el CD incluido.  Me acuerdo de haber caminado tanto buscando ese libro.  Pero ese no era el momento de encontrarlo. Ayer sí. Yo había pasado por la mesita donde el libro estaba tapado por otros libros. Después de dar una vuelta a la feria, volví a esa mesa. Siempre vuelvo a las mesas de saldos, porque confío mucho en segundas y terceras miradas. Entonces el señor que vendía los libros en esa mesa se había ido a comprar un sándwich y tuve que esperarlo.  La mesa estaba con los libros sola para mí. Así que empecé a leer los títulos de los libros, las tapas, las letras, con toda tranquilidad. Y bajo otro libro que estaba bajo un par de anteojos de marco grueso y negro (seguramente del dueño de la mesita), estaba Voces. Este ejemplar no tenía el CD, era una edición de 1976, en muy buen estado. Cuando vi las letras VOC  en rojo furioso sentí una emoción que terminó la palabra. Ahí estaba. Viejo pero entero. Precioso.  Así que le pregunté al señor de la mesita de al lado si sabía a cuánto me lo dejaba y dijo que esperara al dueño de esa mesa. Lo esperé. Yo tenía el libro de Porchia en la mano y ningún tiempo era largo. Cuando llegó el dueño de la mesa le pregunté a cuánto me dejaba el libro. Me lo dejó a menos de la mitad de lo que estaba escrito en la primera hoja, tan barato que no me parecía real. Pero sí, fue real. Porque desde aquí, desde donde estoy escribiendo este relato de viaje estoy viendo la tapa del libro de Porchia, junto con los de Pizarnik y de Gelman, con sus letras rojas, viejo, cierto, amado y mío.


viernes, 17 de octubre de 2014


No puedo dejar de mirarlo y de decir cómo fue que nos encontramos, cómo no te vio otra primero, cómo estabas justo para mí. Esta noche no duermo de la emoción que tengo.



Conseguido hoy en una mesita de usados de Puán (Facultada de Filosofía y Letras de la UBA), amor a primera vista.


Y además
adónde irías
adónde iría yo
en qué lugar se olvidan
la poesía, los niños.






jueves, 16 de octubre de 2014


Y ya te lo digo, la voy a leer a ella. Porque la conocí a través de mis amig@s poetas patagónic@s y me hubiese encantado conocerla personalmente. Porque tengo una plaqueta de Peces del Desierto que me regaló Jorge Curinao con poemas de ella que son tremendamente hermosos. Quiero que lo vayas sabiendo, en noviembre, en el ciclo de poesía La Estación, yo te voy a leer a Macky Corbalán.



                                                                                    "La bomba late
como si fuera un corazón"

Silvia Arazi




Ahora/  el ojo aprendió a fingir que no ve. Y
 la mano derecha aprendió a
fingir/ que no escribe lo que el ojo
finge que no ve./Todo el cuerpo se presta
 a este ritual de hacer que no./ Unidad ciega/
 si no fuese/porque queda afuera/ el corazón/
que como una bomba/una gran bomba/
atenta y temeraria/ late.


martes, 14 de octubre de 2014



Hemos dibujado dos bicicletas en medio del desierto.
Un sol como un puñal.
La sed/ También la sed.
También el viento.
Y ahora no sabemos

qué hacer/ con estos pies.



lunes, 13 de octubre de 2014

Ciclo de poesía la Estación del mes de Octubre.

Quiero contarles que César Jorge, que ayer leyó a poetas peruanas contemporáneas y cantó a Chabuca Granda es mi amigo desde hace 30 años. Es decir, nos vimos crecer, nos vimos doler, nos vimos felices, durante mucho tiempo. Cuando lo convoqué para el ciclo lo hice intuyendo lo que iba a pasar. Ayer, se robó el ciclo de poesía con su decir, con su tonada del norte, con su palabra. Dar espacio para expresarse a quienes, sin ser poetas, vibran la poesía, provoca magia en estado puro.

Ciclo de poesía La Estación -Octubre-
















viernes, 10 de octubre de 2014

entonces aparece la angustia en los ojos, luego baja al hombro, pasa rápidamente al pecho, la pierna, llega al pie y sin tocar el piso, sube, y vuelve por la pierna izquierda, otra vez el pecho, el brazo izquierdo, la mano izquierda, la punta de los dedos de la mano izquierda y ahí, cuando ya está todo el cuerpo tomado por la angustia, comprendo que ese recorrido no puede ser lineal, que la angustia no camina como un insecto negro, entonces me hago estallar adentro, igual que estallaría una granada, el último rastro de esperanza.


jueves, 9 de octubre de 2014


Paso horas leyendo. Hoy,  no pude soltar la poesía de Paco Urondo.  Estoy metida en sus cosas. Me da felicidad  encontrar la forma en que nombra lo que ve y lo que intuye. Alternativamente leo la Nueva correspondencia Pizarnik.  No siento ganas de moverme.  Me olvido que tengo un cuerpo. Podría estar siglos así. Y afuera no para de llover.



Como olvidar la primavera sosteniendo una flor en cada mano.







Este domingo a las 17 horas, en el ciclo de poesía La Estación, vamos a compartir la belleza de estos libros. Vamos a leer de acá. Venite. Richieri 929, Bella Vista, Bar la Estación, frente a la estación Bella Vista del Ferrocarril San Martín. El café va por tu cuenta, la poesía va por cuenta de todos.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Té con alma

Ceremonia del té con amigas, una vez al año. Armar una mesa entre todas. Oírnos, homenajearnos, comprender lo que se dice, lo que no. Aprender a través del otro. Servir una taza de té con la misma ilusión con que se empieza un día.


Fotografía: Karina Giglio


Escribir celebrando lo que nace como si nada fuese a morir dentro de un rato.


Escribir evocando lo que oprime a través de un pliegue del silencio.


martes, 7 de octubre de 2014


Tengo debilidad por la poesía escrita por mujeres uruguayas. Delmira, Idea, Circe, Marosa. Escriben como si las hubiesen cortado y no pudieran llorar.



Los que escribimos desde el conurbano bonaerense lo hacemos sabiendo que la poesía tardará en llegar. De acá es peligroso salir de noche. Por eso aprendimos a contar estrellas bajo el sol.


lunes, 6 de octubre de 2014


Como si hubiese juntado mucha  lluvia/
baldes y/ baldes y/ baldes de agua sana/
reconstructora líquida
del cuerpo/  sales de olvido/  
ella se lava el pelo mientras llora.




viernes, 3 de octubre de 2014

Já foste folha algum dia? Assestaste
a lupa nas nervuras da tua mão?
E de outra mão? O que sabes
do suplício de queimar-se para todo o sempre
com um raiozito de sol?

(Poema de Paula levanta la persiana, traducido al portugués por Albino Matos)


http://ruadaspretas.blogspot.com.ar/2014/05/valeria-pariso-ja-foste-folha.html


El poema nace en la opresión anterior a la palabra, en la que todavía no se sabe o no se puede decir. Después aparece la palabra. La que nombra. Entonces viene una especie de tanteo, de ver si es o no es la palabra que nombra aquello que queremos decir. Encontrar cada palabra equivale a asistir a una fiesta o a un cortejo fúnebre. Depende. Pero el poema es antes. Cruza antes. Nos cruza cuando no hay palabras todavía. El poema es un gesto animal, primitivo, que nos devuelve a la intemperie.




jueves, 2 de octubre de 2014

Regalos recibidos


http://youtu.be/j_XHoq6U3UU

http://youtu.be/H2TAeNpesxI



Anoche, a última hora, recibí dos regalos maravillosos. Recién los vi hoy, al despertarme. Ahora voy a estar todo el día agradeciendo. Gracias totales, Sole Almeira, por este trabajo tan hermoso. 
Muchas, muchas gracias!!!!



miércoles, 1 de octubre de 2014


Estoy feliz. Terminé mi tercer libro de poesía. Ahora él y yo vamos a tomarnos un tiempo. Vamos a hacer que no nos vemos. Vamos a respetar ese espacio de calma. Para que, al leerlo dentro de un tiempo, él me diga lo que tenga que decir. Y yo recupere la paz primitiva, la que tenía antes de escribir este libro de amor.