domingo, 1 de diciembre de 2013

Un vestido lila, lila jacarandá, lila Alejandra, un vestido que tarda en terminar hasta los tobillos, conseguido en un perchero de cosas imperfectas, de piedritas sueltas, de oferta por falta de demanda. ¿Quién podía querer este vestido lila de árbol? Mis ramas se sonríen. Shshshshs.

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