martes, 29 de marzo de 2016

La invención del cuarto propio




Ni habitación propia ni escritorio amplio. Una mesita. Muchos lápices negros. Fridas que me regalan mis amigas. Un cuadro que pintó mi hija. Una ventana por donde, si estiro la mano, casi agarro las hojas del fresno. Así escribo. No necesito más.



8 comentarios:

  1. bellísimo TU lugar... el mejor!

    besos,

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  2. ENTONCES EL SILENCIO SE HACE VOZ... ¡BUEN LUGAR PARA HACER PALABRAS!

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  3. MUY BIEN, TAMBIÉN MI LUGAR ES MUY PEQUEÑO, PERO SE ESCRIBE INCLUSO EN EL BUS, Y LAS PALABRAS LLEGAN A TI, Y LAS GUARDAS EN TU CORAZÓN. FELICITACIONES AMIGA.

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    Respuestas
    1. Gracias por pasar y comentar, Francisca.

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    2. Gracias por pasar y comentar, Francisca.

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