martes, 12 de mayo de 2015

NI UNA MENOS. BASTA DE FEMICIDIOS





Cuando a los veintipico comencé a trabajar como abogada no me animaba a tomar casos de violencia familiar. Cuando me venían a consultar les decía "no, de eso no me ocupo, pero si no conseguís a otra abogada llamame y te paso el teléfono de una colega". Ninguna mujer volvió a llamar. Ninguna. Eso me provocaba mucha angustia porque pensaba qué tal si fue conmigo la única oportunidad que tuvo esa mujer de hablar. Así fue que, como pude hice tripa corazón y comencé a escuchar los casos de violencia y a tomarlos para defender a las víctimas. La mujer que es víctima de violencia doméstica y toma el coraje para hablar, si no es escuchada a tiempo, tal vez no vuelva a hablar nunca más. Si alguna mujer te cuenta que es víctima de violencia doméstica, escuchala, contenela, acompañala a buscar ayuda. Cada una desde su lugar (de amiga, de vecina, de madre, de hija, de abogada, de médica, de desconocida) hagamos que NI UNA MENOS sea algo posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario