domingo, 31 de agosto de 2014

La magia de la isla
























Taller de poesía en VI Festival del Poesía en la Escuela

Taller de poesía sobre el poema "Las mujeres y el frío" de Liliana Ancalao, con alumnos de 3º grado de la escuela 12 de la isla Tres Bocas, del Delta del Tigre, en el VI Festival de Poesía en la Escuela. 










Fotos tomadas por los integrantes de Poesía en la Escuela.

jueves, 28 de agosto de 2014

VI Festival de Poesía en la Escuela

Mañana daré un taller de poesía en la escuelita 12 del delta del Tigre.  Llevo conmigo la poesía de Liliana Ancalao, para tejer junto con los chicos un abrigo muy grande. Elegí "Las mujeres y el frío", de su libro Mujeres a la intemperie.  Vamos a tejer lenguaje y cuerpo, lana y cuerpo, manos y palabras, todo en uno, para leer y escribir poesía desde adentro, para que el abrigo sea verdadero.





  

Viernes 29 de agosto

Escuela Primaria 12  y Escuela Media 46
(Río Sarmiento / Delta de Tigre)

Poetas invitados: 

Diana Bellessi
Alejandro Méndez lee a Mirta Rosenberg
Camilo Sánchez lee a Wang Tsi, Miguel Abuelo y Fernando Pessoa

Talleres:

Poesía y fotografía por Silvia Sergi (6to grado)
Taller de poesía y juegos teatrales por Eleonora Mónaco (5to grado)
Taller por Ana Adjiman (2do grado)
Taller de poesía por Valeria Pariso (3er grado)
Taller de Kamishibai  por Gabriel Martino (4to grado)

miércoles, 27 de agosto de 2014

No entendíamos por qué
en el cuerpo
todo el tiempo nos aparecían
regresos y despedidas
regresos y despedidas
como si una ciudad completa
no estuviera decidida a irse
de nosotros.




lunes, 25 de agosto de 2014

A veces mi tristeza no cree en la existencia de las flores.


domingo, 24 de agosto de 2014


Hoy, la furiosa belleza del granizo.







Tengo un temita con el amor. Con los poemas de amor. Con los libros de poemas de amor. Estoy trabajando en uno que tiene 50 poemas y ni una sola vez aparece la palabra beso, ni la palabra amo, ni la palabra deseo. ¿Y si el amor fuese como la soledad y consistiera en no poder decirlo? ¿Y si el amor fuese las patas de un buey  sobre la espalda?  

sábado, 23 de agosto de 2014


Tanto cuidado, tanto ensayo,
tanto planear los bordes de la huida,
tanto escondite gris de refugiada,
no hicieron más que enfurecer la forma
en que me fue lanzado.

Sin piedad, como una jabalina,
el universo me arrojó el amor.

Y yo estaba,
ay dios mío,
ahí.



viernes, 22 de agosto de 2014












Extraíamos la piedra de la belleza de los lugares más inhóspitos, como una silla rota o un saquito de té.


jueves, 21 de agosto de 2014


El viento puso/ una
florcita de retama sobre el agua que traigo
entre las manos/  Ahora es un estanque/
El estanque que tengo entre las manos tiene
una florcita amarilla que flota. Parece un sol.
Esto solo es posible/ teniendo las manos juntas
y el agua entre las manos.


Mis manos escriben este poema como pueden.

martes, 19 de agosto de 2014

Dijo Juan

"Este festival tiene un gran valor: lleva a las escuelas poesía de verdad, la que aprendemos a amar, la que nos ayuda a pensar y a sentir con el espíritu sin errores de ortografía ni sintaxis imperfectas. Saludo a sus organizadores de todo corazón y ojalá este ejemplo cunda y abrigue a los alumnos del país entero" (Unas palabras, de Juan Gelman, desde México, 2011, publicado en la Revista del II Poesía en la Escuela- Septiembre 2011)
El 29 de Agosto daré un taller de poesía para los niños de 3º grado de la escuelita 12, en la isla Tres Bocas, Tigre, en el marco del VI Festival de Poesía en la Escuela. Un honor y una alegría haber sido convocada para dar este taller.

Hacé click acá para ver la programación del Festival


jueves, 14 de agosto de 2014

Un día voy a hartarme de esto.
Digo.
Pero el viento mueve el pelo de mi hija
y la caricia que acomoda su flequillo
justifica el día.



miércoles, 13 de agosto de 2014



Yo tenía ocho años. Recuerdo que hice algo adentro del lenguaje. Recuerdo palpitar como un pájaro en brazos. Algo escribí y me vino un frío que alegraba como a una casa triste las ventanas abiertas. Seguramente no era lo que se dice un poema. Pero ahí respiraba. Desde entonces repito el ritual y la herida.



martes, 12 de agosto de 2014


Gracias, gracias, gracias.




El poema es la casa de aire.


viernes, 8 de agosto de 2014

Amé cada día del profesorado, pero necesito tiempo para leer poesía, para escribir poesía, para corregir, para difundir la poesía de los poetas que considero imprescindibles. Fue un semestre intenso, donde me exigí más de la cuenta. Aprendí tanto que es difícil contarlo. Pero sentí que me faltaba tiempo para leer lo que necesito leer. Se produjo en mí una rebeldía que no supe manejar: lo que debía leer me impedía leer lo que quería leer más allá de lo hermoso que era lo que debía leer. Por eso decidí no continuar con el profesorado de Lengua y Literatura. Lo intenté, me encantó, pero no puedo con todo. Hoy  me regalé dos libros, porque me angustia seguir y me angustia dejar. La poesía vuelve a calmarme. Nadie me conoce mejor que ella.



Pienso un jardín. Podría estar ahora
quitando los pastitos de un cantero redondo.
Festejando las flores azules del romero.
Si el jardín fuera mío.
O supiera llegar.





jueves, 7 de agosto de 2014





Mirar la quietud como un nido expuesto al desamparo. O mirarla como un vuelo tan alto que pareciera ocupar siempre el mismo lugar en el cielo. Todo depende de la capacidad de pájaro que tenga nuestra soledad. Lo sé, porque  una vez oí un corazón puesto frente a un precipicio volverse el latido del mundo.


Cinco de la tarde, hora de comer, pajaritos en el jardín.



Un día la palabra nosotros indagó sobre nosotros. 
Sabía, desde el comienzo, que la memoria
 iba a ser parte del filo.
El resto se hizo cuchillo con el tiempo.
Entre tu mano y la mía
está la hoja
que arde y brilla como una herida al sol.


miércoles, 6 de agosto de 2014

Alguien puso/ ausencias viejas/ sobre mi nombre.
Ahora voy/ levantando/ las flores tiradas por el
viento/ para que nadie junte/ mi esperanza.




martes, 5 de agosto de 2014

De pronto la lluvia cayó sobre los techos e hizo tanto ruido que la gente pensó que algo había explotado cerca de sus casas. Cayó toda la lluvia de una ciudad, de diez ciudades, en cuestión de segundos. Llovió. Llovió. Llovió. Todos quedaron sorprendidos de que una lluvia así fuera posible. Lo único que podía hacerse era mirar por las ventanas y decir mirá, mirá cómo llueve, que tal vez nunca más vuelva a llover así. El ruido del agua de lluvia siempre lleva consigo el estremecimiento de la caída. Como dos que se han amado por error.
Soñé que en el barrio armábamos una biblioteca púbica bajo los álamos. Habíamos conseguido muchos libros y se hacía una lectura silenciosa donde el único sonido eran las palabras abiertas por  los niños que aún no sabían leer. Todos estábamos sentados sobre la tierra como si fuese una ceremonia. Siempre llegaba alguien y se sentaba en ronda. No había un último libro, no había un último lector, cuando alguno se dormía otros despertaban y volvían a leer. La ausencia consistía en taparse los ojos.

lunes, 4 de agosto de 2014

La sirena de Ana


"Sirena", regalo que me hizo Ana, hija de la querida poeta Carolyn Riquelme, que guardo como un tesoro junto con estrellas y mariposas.



El agua iba y venía encerrando el asombro. Como todas las veces, algo nacía, algo moría, sin que nadie ayudara. Una ceremonia azul se abrió bajo los pájaros. Nadie nos dijo cómo fue que estábamos ahí.  Nunca más pudimos dormirnos sin pensar en el mar.

sábado, 2 de agosto de 2014

En Tafí del Valle, Tucumán, conocí a Norma. Ella es santiagueña pero vive en Tafí. Lo sé porque ella me explicó que es tan amorosa con los turistas porque es santiagueña y por eso me contaba que las mejores empanadas se conseguían en lo del simoqueño. Esa amabilidad se debía a que ella es santiagueña, repetía, porque si hubiese sido tucumana, aclaró, no me decía nada de nada.
En Belén comimos empanadas que dos señoras iban haciendo bajo un árbol. El señor que las freía las ponía en una olla de hierro negro y, cuando estaban listas, las sacaba con la mano directamente del aceite caliente. No usaba tenedor, ni cuchara, ni nada más que sus manos. Yo lo miraba esperando ver algún gesto que anunciara el dolor del aceite hirviendo, pero no, cada vez que metía la mano en la olla y sacaba la empanada lista, sonreía orgulloso y cantaba.
Cuando fui al mercado de San Salvador de Jujuy, pedí pimentón y la señora que me atendió me dijo que no tenía. Pero yo creía que eso que estaba ahí sobre la tabla era pimentón. No, me dijo, esto es colorante, pimentón tiene la señora de al lado. Se veían iguales. Pero la gente buena dice cuándo algo es pimentón y cuándo no.
Londres es un pueblito de Catamarca, pegadito a Belén. Las veredas están llenas de nogales y uno puede pasar por la casa de un vecino y comprar nueces de a puñados. Después de haber probado las nueces de Londres, es complicado volver a creer que lo que nos venden en Buenos Aires sean nueces.

Leo poesía jujeña y cada dos o tres poemas leo a Emily Dickinson. Y cada dos poemas de Dickinson leo más poesía jujeña. Porque me gusta el desorden que me provoca en la sangre saltar en el tiempo y en las voces.



Hago mi ofrenda de fuego:
adentro del poema
el silencio es viento.





viernes, 1 de agosto de 2014


Tengo la alegría de haber hecho la foto de tapa de Otros animales, el nuevo libro de poesía de Jorge Curinao. Un libro bellísimo, lleno de magia que duele y que cura. Acá te comparto algunos poemas que Graciela Cros subió a su blog, Una de poetas. No te lo pierdas.





http://unadepoetas.blogspot.com.ar/2014/07/otros-animales-el-nuevo-libro-de-jorge.html

Teníamos apoyada  en las manos una casita de adobe. Lo sé, porque entre los dedos comenzaron a salirnos flores. En medio del jardín pasaba un río que cada tanto crecía y se llevaba todo. Pero teníamos paciencia y palabras. Y siempre conseguíamos barro para volver a construir la casa o para volver a cantarla.