jueves, 30 de octubre de 2014


¿Dónde termina la sombra?
¿Dónde está el tronco del álamo?
No la sombra del tronco, 
el tronco real, tibio, abrazable.
Tus pies no pueden más.
A tu esperanza le crecen ramas como hijos
y es necesario que te soltés el pañuelo
que llevás atado al cuello
a ver si se te sale un poco la tristeza.
Tus pies repiten durante kilómetros:
pucha, casi nos olvidábamos, casi

nos olvidábamos, casi nos
olvidábamos.
No entendés qué paso
y se te hizo un camino adentro de la sangre.
Ahora
tu cuerpo termina donde
termina la sombra del álamo.
¿Queda lejos la palabra vos?





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