domingo, 8 de junio de 2014

En lo único que tuve que ceder y hacer casi sí-biblioteca fue con los manuales escolares y los libros de poesía. Porque mis hijas y yo trabamos con esos textos entonces era necesario tener una visualización inmediata de lo que buscábamos. Todos están al alcance de la mano. No hay libros en estantes altos y, entre libro y libro, dejé tanto espacio que podría caber un bizcochuelo. Por mi temita con el aire, digo...