viernes, 28 de febrero de 2014

la poesía arriba de la mesada

Tres días fresquitos y ya me dan ganas de ponerme a amasar pan. Entonces pienso en desayunos con manteca y miel, o en meriendas rodeadas de mis nenas diciendo qué rico, mami. Ya tengo la levadura. No hay nada más lindo que hacer pan mirando el cielo desde la ventana de la cocina.