lunes, 2 de septiembre de 2013

Suelo ponerles alpiste a los pájaros en el jardín. Entonces bajan a comer y tengo que estar atenta porque sino se vuelan antes de que yo disfrute que no me tengan miedo y caminen cerquita de mis piernas, dejándome andar entre ellos como si yo también tuviese alas. O como si fuese un árbol.  O como si no tuviese todo este viento encima.