viernes, 23 de agosto de 2013

Hoy, desde la cama, el cielo es frío y está tan azul que me da risa. Las ramas de los fresnos siguen negras. Desayuno mientras releo los mismos poemas de siempre. Amo a ciertos libros. Amo a Gelman y la complicidad de amor que hay en sus versos. Siempre amaré a Gelman. Y a Cortázar porque me vuelvo niña si lo leo. A Pizarnik porque todo en su vida era poesía. A Porchia porque no tengo ningún libro de él y sin embargo me sigue a todos lados. Y amo a Idea Vilariño porque sufro cuando espera. Tomo mate mientras leo y pongo una cucharadita de azúcar cada cinco mates. Es viernes. Y es así.