jueves, 18 de abril de 2013

Entonces comprendí
-lógicamente tarde-
 el concepto de tarde,
de té hirviendo en la boca
que llegará mañana,
la quemadura -tarde-,
la boca pronta -tarde-,
y no supe qué hacer
porque quién dice
quién sabe qué hay que hacer
cuando aparece -tarde-
(urgentemente tarde)
la tarde inevitable
que se esperó hace tanto.