martes, 15 de enero de 2013

Cómo
me deshago
de lo que encuentro
cuando sigo
obstinada
en el intento
de quedarme
en mis pies.
¿Dónde lo pongo?
¿Arriba de los techos
es un lugar seguro?
¿Hago un pozo en la tierra?
¿Voy a terapia una vez
por semana?
¿O le devuelvo a cada
uno,
casa por casa,
timbre por timbre,
la piedra que le toca?