martes, 2 de octubre de 2012


Está acá
completamente borracho el borracho
sentado en la vereda.

Mediodía.

-Qué hora es- dice.

No miro.

-Qué hora, oiga,
qué hora es.

-Una menos cuarto-contesto.

-Por qué no me quiere ella,
cuánto más falta- dice.

 Sigo.

Tanto dolor en alcohol
podría incendiar el barrio.

1 comentario:

  1. La última pregunta (por el amor). La última conciencia que se pierde (la del tiempo). Así somos... Gracias, poeta!

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