martes, 11 de septiembre de 2012


Qué tengo que calmar
a qué teme este cuerpo
aterrado que llora
pidiéndome cuidado
como un niño de noche.







1 comentario:

  1. No vayas a tomarle ni la temperatura ni el pulso. Sólo habrá que escucharlo... Gracias, poeta!

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