lunes, 27 de agosto de 2012


Yo iba a darte un solcito.
No sé de grandes cosas.
Un sol metido en una tapita de gaseosa
dejada a la intemperie un día de lluvia
que se llenó con agua hasta ahí arriba
y luego salió el sol
y le entró todo:
un sol de agua en la tapita de gaseosa.
Un sol de esos
que iluminan desde abajo.
Una pavada, amor,
y ya no importa.







1 comentario:

  1. La poesía come todo (decía uno de mis maestros), pero sobre todo los objetos y las sensaciones más nimias. Gracias poeta!

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