sábado, 28 de julio de 2012


Hasta antes de ahora,
hasta el agua en la cara,
hasta el té de la tierra,
hasta el tiempo en el cuerpo,
hasta el verso enredado,
hasta el fuego en las manos,
hasta el infierno mudo,
hasta las lágrimas,

tu silencio no me pertenecía.




© Prisa. Valeria Cecilia Pariso, 2012

1 comentario:

  1. Es así: el silencio es una hojita inofensiva y después planta la garra de su enredadera. Gracias, poeta!

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