lunes, 4 de junio de 2012

Eso del desapego es puro verso




¿Y ahora qué?
Ya te solté y dejé que todo fuese
una humareda de vos entre los patios.
Y entonces
tu olor untó mis remeras
 y mis faldas colgadas al sol
y los vestidos del barrio
y las cortinas de todos.
Ahora tu nombre me llena
los pulmones
No sé dónde leí
que traía ventajas
el desapego.
Puro verso.
Te llevo pegado a mí
como el olor a humo.



1 comentario:

  1. Qué lindo esto del humo...!!!! Volátil, claro, como el simple desapego. Pero penetrándolo todo todo. Gracias, poeta!

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