jueves, 7 de junio de 2012


Hay un hombre
que en las noches de invierno
que caen como agujas
se acuesta en la entrada
de un negocio que alquila DVD
 frente a la avenida.
Duerme.
Sé que está vivo
debajo de la frazada
de cuadros rotos y de las bolsas
abiertas como colchas.
Lo sé porque no lo mueven.
Si estuviese muerto
alguien lo hubiese levantado.




6 comentarios:

  1. Imagen frecuente. Y conclusión idéntica en todas las ciudades de nuestro país. Aunque en algunas (como ésta) pasen con el camión municipal para llevarlos a dormir a un albergue. Hay quienes se niegan... Gracias, poeta!

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  2. Vivo en un lugar, en el que, por el frío, es muy difícil que alguien duerma a la intemperie y debe ser por eso tal vez que me cueste reconocer estas imagines cuando recorro otros lugares.

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    1. A veces desearía no verlos, pero los ojos se me van y los veo dormir acurrucados entre todos sus trapos marrones, con un sueño tan profundo... y me indigna tanta indiferencia de los que pasamos caminando, incluyéndome, porque con un poema no lo ayudo en nada al pobre tipo.

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  3. El tercero que leo y me voy. Eres tremenda y tendré que acostumbrarme- Un placer y gracias a las casualidades. Abrazos.Bellísimo sentimiento, este sueño.Abrazos.

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  4. Gracias, José Manuel, bienvenido al blog!!!!!

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