domingo, 29 de abril de 2012


Él tiene el don de la Naturaleza.
Cuando creo que se me cae el cielo
completamente encima y que me aplasta
él me llueve con nube de verano
con cuatro gotas quita mi maquillaje
me destrenzas las penas con su agua
con una brisa suave
desabrocha el vestido
que vuela por el aire entusiasmado
me desnuda los pies
que subirá con besos
y me deja envuelta en madreselvas
tan pero tan esperanzada.


1 comentario:

  1. Aquí se cumple la condición de la que hablábamos horas atrás. Que este hermoso poema tuyo hable de humedades y deseo, por alguna inexplicable razón, hace que el mío de hoy TAMBIÉN refiera ambos extremos. Gracias!

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